La Garrotxa, situada al norte de Girona, es un paraíso natural donde más de 40 conos volcánicos y 20 coladas de lava crean un paisaje único en Europa. Es perfecta para un fin de semana de desconexión entre bosques, pueblos de piedra y buena comida catalana.
Descubre cómo aprovechar al máximo 48 horas en la Garrotxa, un paraíso natural de volcanes, pueblos medievales y buena comida.
Ideal para desconectar en pareja, familia o con amigos, alojándote en el acogedor apartamento Cantrona1B, en el corazón de la zona volcánica.

Día 1: Naturaleza volcánica
Empieza tu escapada explorando el Parque Natural de la Zona Volcánica de la Garrotxa. Haz una ruta por el Volcán Croscat o el Santa Margarida (1 hora aprox de caminata), y déjate sorprender por los tonos verdes en la Fagueda d’en Jordà, , uno de los hayedos más meridionales de Europa, que crece sobre una colada de lava.
Hay varios itinerarios señalizados, pero el Itinerario 2 (4 km, circular) es ideal para un paseo tranquilo entre árboles centenarios y silencio.
Si tienes tiempo y quieres coger el coche, os recomendamos visitar la zona de Falgars, un extenso altiplano a 954 de altitud que no te defraudará.
Día 2: Pueblos con historia y sabores auténticos
Después del desayuno, dirígete hacia Castellfollit de la Roca, uno de los pueblos más singulares de España, construido sobre una pared de basalto de más de 50 metros. Desde su mirador tendrás una vista impresionante de los valles del Fluvià y el Turonell.
Continúa la ruta hacia Besalú, joya medieval con un encanto fuera de lo común. Su puente románico del siglo XII es una de las imágenes más icónicas de Cataluña.
Pasea por el casco antiguo, visita el micvé judío y déjate llevar por el ambiente de sus calles empedradas.
A la hora de comer, puedes elegir entre varios restaurantes que ofrecen cocina volcánica: platos tradicionales como el trinxat de la Garrotxa, embutidos artesanos y postres de crema catalana.
De regreso a Cantrona1B, dedica la tarde a relajarte. Si te apetece, da un paseo por Olot, la capital comarcal, donde encontrarás arte, tiendas locales y el interesante Museu dels Volcans, ubicado en el Parc Nou.
Para cenar, Olot ofrece una buena selección de restaurantes y terrazas.
Día 3: Cultura, arte y despedida
Termina el viaje con una comida en un restaurante de cocina volcánica.
Algunos platos imperdibles:
Trinxat de la Garrotxa (col, patata y panceta).
Fessols de Santa Pau con butifarra.
Crema catalana de postre.
Para maridar, pide un vino de la DO Empordà o una cerveza artesanal local.
También te recomendamos subir hasta el mirador de Xenacs, en Les Preses. Desde allí tendrás una panorámica increíble de la comarca: los volcanes, el valle de Olot y, a lo lejos, los Pirineos.
Si el tiempo acompaña, haz una parada en el Mercado de Olot (lunes y sábados) para llevarte productos locales como quesos, miel o embutidos.
Será el cierre perfecto de un fin de semana lleno de paisajes, historia y buena comida.
Dónde alojarte
El apartamento Cantrona1B combina comodidad moderna y encanto rural.
Está situado en un entorno tranquilo y céntrico, perfecto para visitar Santa Pau, Besalú, Castellfollit o el Parque Natural sin largos desplazamientos.
Reserva tu escapada ahora en Cantrona1B y vive tres días inolvidables entre volcanes, bosques y pueblos medievales.
Puedes ver directamente la disponibilidad a través de este enlace: Ver disponibilidad y reserva tu estancia
La Garrotxa es mucho más que un destino natural: es un lugar donde se mezcla la tranquilidad del bosque con la historia viva de sus pueblos.
Y para disfrutarla con todo el confort, Cantrona1B es tu punto de partida perfecto.
